La empresa y el rugby, 5 Aprendizajes básicos del Rugby aplicables a la Empresa.

 
En este artículo desde Developing humans y de la mano de su fundador desvelaremos aprendizajes del rugby aplicables a la empresa.

Mi Nombre es Ignacio Gaminde, y durante más de 20 años estuve jugando a Rugby a nivel semi-profesional a la vez que desarrollaba toda mi carrera profesional cómo comercial.

Durante ese tiempo no solo crecí a nivel deportivo si no que pasé de becario a director comercial, en la empresa www.weekendesk.es.

Son cientos los aprendizajes que extrapolé de un lado a otro y que me forjaron tanto como persona cómo profesional, sin embargo hay ciertos valores y dinámicas aprendidas en el terreno de juego que considero que son 100% aplicables a la empresa sin necesidad de haber pisado el césped y que también las he visto encarnadas en otros profesionales que nunca tocaron el balón ovalado.

Ahí van para mi los 5 mayores aprendizajes del Rugby que extrapolables al mundo empresarial o ejecutivo:

 

1) EL Rugby te enseña a No pensar en que puede hacer el equipo por ti, te enseña a pensar en que puedes hacer tú por el equipo. «Magic Johnson»

 

En el rugby existe una ley no escrita.

Algo que queda grabado en el ADN de la mayoría de jugadores de rugby, algo que en el momento de saltar al campo sale por sí solo e impregna a los 15 que están en el terreno de juego.

Algo que el entrenador no dice con palabras pero sí con la emoción, algo que incluso los aficionados que saben de este deporte valoran por encima de todo.

Y es que en el rugby existe un ritual a la hora de ponerse las camisetas.

Generalmente el capitán va entregando los números con las camisetas 1 a 1 a todo el equipo, mientras los demás aplauden. Ese pequeño gesto delante del equipo mientras los jugadores aplauden y el capitán con el jugador se funde en un fuerte abrazo, pone de manifiesto una cosa.

Nadie está por encima de la camiseta, todos servimos a la camiseta. Nosotros estamos de paso, pero la camiseta está para quedarse y la camiseta sólo sobrevivirá si los jugadores están dispuestos a dejarse literalmente la piel en el terreno de juego.

Por tanto cada jugador que se pone esa camiseta piensa en que va a hacer él para servir a esa camiseta y ganarse el respeto de sus compañeros el resto serán premios que llegarán únicamente si primero uno hace su trabajo.

Con ello se consigue que dentro de un equipo cohesionado, a nadie se le caigan los anillos, todo es visible en el campo y el jugador lo que quiere es ganarse el respeto de sus compañeros trabajando lo más duro que puede. Un valor del rugby aplicable a la empresa

¿Cuántos de nosotros hemos encontrado a las típicas hormigas en nuestro trabajo?

Aquellos que sin hacer ruido, trabajan y trabajan y consiguen siempre sus objetivos, aquellos dispuestos a hacer lo necesario para que la tarea salga y salga bien hecha…

Seguro que tenéis a más de uno en la mente, esa gente igual sin saberlo ya tiene uno de los grandes valores del rugby.

Trabajan para el equipo no para ellos y por ello siempre son de los mejor valorados dentro del propio equipo. ¿Cuántas veces en la empresa hemos visto este valor del rugby?

 

2) El Rugby te enseña que es difícil vencer al que nunca se rinde y tirar al suelo al que no quiere que le tiren.

Otra gran lección que me ha dejado el rugby es que querer mucho es poder muchísimo y que muchas veces el triunfo no se lo lleva el mejor, si no el que más lo quiere.

Todos los que hemos practicado este deporte tenemos varias anécdotas que serían dignas de una película de «hollywood» aquel partido que cuando ya estaba todo perdido… BOOM! le dimos la vuelta y lo ganamos o incluso aquel partido del que los unos ya se sabían vencedores y BANG! mordieron el polvo tragándose todo su orgullo…

 Y seguro que todos tenemos las mismas hazañas al revés, mirar por encima del hombro aquel equipo que cómo se utilizaba mucho en la jerga de mi club «va… estos no tienen nada, les vamos a dar un repaso…» y ¡bingo! nos pasaron la mano por la cara y se llevaron el pato al agua, dejándonos al final de los 80 minutos con la cara de…. «no me creo lo que acabamos de la hacer».

Y es que muchas veces, como bien dice Víctor Kuppers, la diferencia entre un crack y un mediocre no es otra que la actitud. La actitud de querer ganar. De querer competir. De querer llevarse el gato al agua.

Esta actitud puede ser mucho más importante que los conocimientos o la experiencia y más hoy en día en un entorno VUCA dónde lo que antes servía hoy ya se ha quedado totalmente obsoleto. Otro valor aplicable del rugby a la empresa. 

 

3) El Rugby te enseña a no esconderte.

En el rugby, fallar un placaje significa que igual el jugador rival atraviesa todo el campo y hace un ensayo «Gol» y dependiendo del minuto puede significar perder el partido.

Es un deporte dónde los errores se pagan muy caros. A todas estas, generalmente en un partido siempre va a haber público ya sean 3000 personas o tu madre, novia o abuelos. Además están tus 15 hermanos juramentados que están viendo todo lo que pasa en el juego.

Por tanto tu sabes que tus actos ya sea por tí o por los otro van a estar siempre observados.

A partir de ahí tú decides cómo quieres que se te recuerde al acabar los 80 minutos. Porque cuándo todo acabe, solo vas a poder asentir y bajar las orejitas o sonreír triunfante y tener esa increíble sensación de saber que has hecho el trabajo bien hecho.

El Rugby te apoya de forma intrínseca y extrínseca a hacerte tuya esa famosa frase de Walt Disney, «Hagas lo que hagas hazlo tan bien que tus clientes quieran traer a sus amigos». 

¿Cuántes veces hemos visto este valor del rugby en la empresa?

 

4) El Rugby te enseña la importancia de los Roles de un equipo y abre espacios de responsabilidad a TODO el equipo.

 
Algo maravilloso del rugby es que tiene cabida para todos, el flaco y alto se convertirá en el saltador que surcará los cielos en busca del balón en los saques de banda.

Los denominados «gordos» increíbles personajes que no suelen medir más de 1,75 pero que suelen sobrepasar los 100Kg de peso utilizarán su fuerza natural para hacer ganar metros indispensables al equipo. Los más atléticos y rápidos tendrán que sortear a los contrarios e intentar marcar la diferencia a la hora de ganar el partido etc….

En el rugby el «rápido» no puede correr sin que el «gordo» le conquiste el balón en la «melé».  De la misma forma que el alto no podrá saltar la «touch» y ganarla sin que el «gordo» le levante por detrás y así sucesivamente…..

Durante los 80 minutos que dura un partido, los jugadores tendrán objetivos diferentes que serán necesarios para el objetivo macro de ganar el partido. Exactamente igual que en la mayoría de equipos de empresa.

El Rugby te enseña que el empoderamiento individual es básico para conseguir los objetivos de forma colectiva. El rugby te enseña que en la diversidad está una de las claves del éxito que puede estar buscando tu empresa. 

 

5) EL Tercer Tiempo y Disfrutar con lo que haces

En el rugby, al terminar un partido los dos equipos con el árbitro, entrenadores y los más allegados se van juntos a tomar cervezas y comer algo.

De ahí salen terribles borracheras, nuevas amistades y conversaciones muy interesantes sobre si uno tenía razón al lanzarle ese puñetazo a bocajarro o el otro al hacer ese placaje a destiempo cuándo ya había pasado el balón.

El tercer tiempo es sinónimo de respeto. Respeto al rival y a los que hacen posible el juego, respeto a las normas y respeto al reglamento sin el cual no podríamos jugar.

Todo lo que ocurrió en el campo se queda en el campo.

El tercer tiempo es por todo ella una manera práctica, espléndida de trabajar los conflictos de forma excelente.

Ya que te ayuda a trabajar el desapego y de no confundir al jugador que ejerce un rol en ese momento con la persona. 

El rugby te ayuda a saber ver que el hecho de que ataquen a un rol tuyo «en este caso de jugador», no significa que estén atacando a tu persona. Algo muy útil a nivel empresa, sobretodo en según que reuniones dónde a veces la gente confunde su rol de «trabajo» con su persona.

Además el rugby también te enseña lo importante que son las recompensas bien dadas en un equipo.

Trabaja duro, que luego viene el premio! ….. todos lo sabemos, no es lo mismo llegar a una montaña en coche, que después de habernos pegado una buena caminata.

No es lo mismo ir a un bar a tomarte una cerveza que hacer una buena excursión en bici y luego tomarte esa misma cerveza ….

El rugby también te enseña eso, que la recompensa después de un sacrificio siempre sabe mejor y que cómo en todo es fundamental que lo pasemos bien.

Pues cómo decía aquel sabio….no te tomes la vida demasiado en serio que hagamos lo que hagamos no saldremos vivos de ella así qué……

Finalmente el rugby te enseña a respetar, respetar al contrario y al árbitro por igual, sin los cuáles no habría partido.

El rugby te enseña a respetar al reglamento sin el cuál acabaría siendo todo una carnicería, respetar al público que se ha tomado la molestia de venir etc… Te enseña que si tu quieres respeto, empieza dando respeto a los demás. ¿Cuántas veces nos gustaría encontrarnos ese respeto dentro de la empresa? 

¿Que te ha parecido las similitudes entre la empresa y el rugby ?

¿Añadiríais algo más?

No dudéis en contactarnos para cualquier cosa!

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